Su equilibrio y frescura lo hacen muy versátil.
Carnes: Acompaña bien a platos de carne, tanto rojas como blancas, como el cordero asado, el cochinillo o el solomillo de cerdo.
Embutidos: Marida perfectamente con embutidos ibéricos de calidad, como el jamón y el salchichón.
Quesos: Es un buen acompañante para quesos curados o semicurados.
Guisos: Combina con guisos tradicionales, como el cordero guisado.